Luz y trabajo: la importancia de la iluminación en el rendimiento laboral

iluminacion lugar de trabajo

La iluminación es uno de los elementos más importantes en cualquier espacio de nuestra rutina diaria, pero todavía lo es más en nuestro lugar de trabajo, pues es donde pasamos una gran cantidad de horas al día. El mal uso de la iluminación puede tener efectos perjudiciales en la capacidad de concentración de las personas e incluso influir en los resultados de trabajo.

Hay diferentes factores que influyen en una correcta iluminación en el lugar de trabajo, como por ejemplo la intensidad, la disposición o el color.

La intensidad de la luz es uno de los agentes más relevantes; de hecho, en ocasiones puede incluso puede causar consecuencias negativas. El trabajo con poca luz o con una excesiva intensidad, los cambios bruscos en la iluminación y su calidad pueden llegar a provocar fatiga visual, cansancio o estrés.

Esta es la tabla con las 5 intensidades de iluminación adecuada para los diferentes tipos de actividad según la Organización Mundial del Trabajo:

 

Actividad Tipos típicos de ubicaciones de trabajo Iluminancia media (lux) 1x Iluminancia mínima medida (lux) 1x
 Movimiento de personas, máquinas y vehículos.  Parkings de camiones, pasillos, rutas de circulación.  20  5
 Movimiento de personas, máquinas y vehículos en áreas peligrosas: trabajo rudo que no requiere ninguna percepción de detalle  Limpieza de sitios de construcción, excavaciones y trabajos de suelo, muelles de carga, plantas de embotellado y enlatado  50  20
 Trabajo que requiere una percepción limitada de los detalles.  Cocinas, fábricas, ensamblaje de grandes componentes, alfarerías.  100  50
 Trabajo que requiere percepción de detalles.  Oficinas, trabajos de chapa, encuadernación  200  100
 Trabajos que requieren percepción de finos detalles.  Oficinas de dibujo, fábricas de ensamblaje de componentes electrónicos, producción textil.  500  200

 

Fuente: Organización Mundial del Trabajo, Physical hazards - Indoor workplace lightning 

Respecto a la disposición y a la colocación de las lámparas de interior es imprescindible iluminar el espacio de la manera más uniforme posible para evitar deslumbramientos y puntos con distinta calidad e intensidad. La iluminación interior debe actuar como un complemento de la luz natural, por tanto, debe instalarse en relación a ésta. A la hora de definir el conjunto de puntos de luz y su disposición en un espacio de trabajo determinado es necesario lograr un equilibrio entre la calidad y la cantidad de luz natural y artificial.

El uso de ordenadores y pantallas es otro de los factores más relevantes, ya que el trabajo prolongado ante un monitor es una de las principales causas de la fatiga visual. Para evitarlo, es importante definir correctamente la iluminación de la zona que rodea el ordenador, para minimizar reflejos en las paredes y las superficies que rodean el lugar de trabajo, y evitando las ventanas, puesto que la luz natural en contraste con la iluminación de la pantalla puede provocar deslumbramientos.

Una vez definida la intensidad, el entorno y la disposición de la luz, otro de los factores claves es el color. No es lo mismo una luz de color blanco que una luz ámbar: mientras que la luz blanca incrementa nuestro rendimiento de trabajo y de concentración, la luz ámbar nos invita a la relajación y al confort. Se recomienda que la intensidad del color de la luz en un lugar de trabajo oscile entre los 3000 y 5000 kelvin.

Estos son solo algunos de los aspectos que debemos considerar a la hora de iluminar un espacio de trabajo y que nos ayudarán a garantizar el confort y la salud de los trabajadores, y repercutirá en un mejor rendimiento de trabajo.